01 PUBLICIDAD Y EMOCIONES: y IV. Vulnerable juventud • Convivencia y Mediaciones con las Nuevas Tecnologías


Vulnerable juventud

¿Se identifican los jóvenes con la publicidad? Hace algunos días, hablando con un adolescente sobre este tema, me comentaba que él tenía suficiente personalidad, y que no se dejaba influenciar por ningún anuncio. Su discurso era tajante y firme, decía que: “siempre mienten” y no se creía nada, en absoluto, de lo que vendían… ¿Será verdad? ¿Era éste joven único en su especie? Pues no, va a ser que no; se viste, se peina, y compra las mismas marcas que sus compañeros de instituto. Engloba un “target”, y como tal es víctima de una serie de estímulos, modelos, y campañas pensadas para captar su atención modificando su condición de consumidor constantemente, de manera no arbitraria. Por lo tanto sus gustos, y preferencias están “sugeridos”; no aprendidos.

La publicidad juega a escondidas, es visible en lo invisible, es permanente y constante, gritona y silenciosa a la vez. Todo nuestro entorno está plagado de slogans, marcas comerciales… nadie la busca, pero a todos llega. A poco observador que uno sea, nos encontramos siempre en el epicentro de un organigrama prefabricado de sueños y promesas. La juventud, es una etapa de la vida un tanto desagradecida, dura más bien poco y la tarea de tomar elecciones correctas para un futuro mejor está tan concentrada en un filo de responsabilidad a tientas, que duele. Son años de formación, educación, de paredes y puertas que limitan, de inmadurez cognitiva y quizá el “talón de Aquiles” presuponen que “a ellos no les va a ocurrir”… La coraza necesaria para seguir avanzando a pesar de tanta dificultad, y del no desarrollo total de las habilidades sociales necesarias para subsistir. Un mundo de grandes, regido por la ley de la gravedad donde se estampan de narices contra la madurez. Y es en ese extraño territorio, donde la creencia del: “ a mí no” les hace mucho más vulnerables, menos avispados. Desconectadas todas las alertas, caminan deprisa sobre el peligro de un suelo empantanado.

Me pregunto de nuevo, ¿los cánones de belleza, los modelos a seguir, los valores, las realidades edulcoradas de la publicidad imprimen huella en los jóvenes? Por otro lado, también es un buen momento para concienciar, educar, sensibilizar y entrenar los buenos hábitos. ¿Las campañas de preservativos, contra el consumo de drogas, son efectivas? Aquí debería entrar a debate un experto en la materia, pero lo que sí captan es su atención empleando lenguajes cercanos, escenarios familiares como discotecas, casa de los padres, fiestas o botellones. Tanto en los primeros casos, como en los segundos, el objetivo es propagandístico. Cuánto mayor sea el conocimiento que de sí mismos tengan los jóvenes, tendrán mejor criterio y capacidad de discernir entre los mensajes tipo que se les catapulta constantemente, en su día a día.


Propuestas didácticas:

1º- Elegir una campaña que nos vende un producto dirigido a los jóvenes (ropa. colonia, refresco…), y una campaña de concienciación (contra la droga, por ejemplo). Luego comparar las dos, sus diferencias y similitudes, a la hora de transmitir mensajes diferentes, a un mismo público. Haciendo atención en: actores, lenguaje, escenario, guión…etc. ¿Qué realidades se muestran, las intenciones, con cuáles se sienten más identificados?

2º- Buscar en casa: todos los elementos de publicidad que nos rodean, sin que nos demos cuenta. Y analizar su influencia directa o indirecta.

© Eva Pallarés 2010

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